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Por:Ricardo Vera Leyva

Fecha: 2018-07-08 22:32:02
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Los ‘hidratantes’ volvieron a fallar

Ricardo Vera Leyva


«Como en otras ocasiones, en este caso los hidratantes tampoco funcionaron», dice la reportera, agitada, mientras le pide a su camarógrafo que realice un paneo para que los televidentes podamos ver la magnitud del desastre. Una columna de humo negro viaja en dirección al cielo de Trujillo. Cae una finísima  lluvia de ceniza. El fuego se agazapa esperando el momento propicio para proseguir con su obra destructora. Los bomberos luchan a brazo partido, pese a la ineficacia de los ‘hidratantes’.


Pues bien, los ‘hidratantes’ siempre serán inservibles en caso de un incendio. Según el Diccionario de la lengua española (DLE) el vocablo significa «que hidrata»; es decir, que «proporcionaa algo, especialmente a la piel o a otro tejido, el grado dehumedad normal o necesario». En tal sentido, se habla, con propiedad, de cremas, lociones y geles hidratantes, que le devuelven a la piel reseca la lozanía perdida, pero ¿qué podrían hacer estas sustancias para sofocar las llamas desbocadas?


En realidad, la reportera debió utilizar el término ‘hidrante’—proveniente del inglés hydrant—, cuyo significado es «boca de riego o tubo de descarga de líquidos con válvula y boca». Pudo haber empleado también, con acierto, el término ‘surtidor de agua’, de amplia difusión en nuestro país. Los bomberos conectan allí sus bombas, aunque casi nunca tienen suerte, porque el «líquido elemento» escasea.