Elías y el Apra
Fecha: 2017-07-13 15:53:37
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A inicios de la década pasada, un joven aprista buscaba un lugar en la escena política. Entre las ideas principales de su discurso estaban que se terminen las reelecciones en cargos públicos de viejos líderes para dar paso a las nuevas generaciones y,  renovación en su partido.

 

Diecisiete años después, el otrora jovencito tiene tres elecciones consecutivas como congresista y alcanzó el máximo cargo directivo de su partido. Así, Elías Rodríguez se ha convertido para muchos de sus compañeros en el principal obstáculo de sus aspiraciones, en aquel zorro viejo que él mismo detestó cuando empezaba su carrera.


Y es que no solo tiene los tres periodos consecutivos como parlamentario, también es quien, desde hace más de ocho años mueve los hilos en el APRA en La Libertad. Son sus aliados los que siempre han ocupado y ocupan los cargos más importantes.


Me parece que a través de los años, el político trujillano dejó el romanticismo juvenil de lado y priorizó el pragmatismo. Es más un ejecutivo que un legislador, es un gestor más que un fiscalizador. Su alianza con autoridades de turno, su acercamiento a los distintos poderes le ha permitido ganar lealtades y construir su propia fortaleza.


Sus peores enemigos están dentro del mismo partido. Ahora han salido a acusarlo de todo, desde un tramposo que compra votos hasta un aliado de narcotraficantes.


La palabra fraude parece haberla inventado los apristas. En su historia hay innumerables casos de denuncias y renuncias por este motivo. Es muy difícil que alguno de ellos lance la primera piedra.


Y con respecto a la acusación más grave, ¿recién se dan cuenta hoy?, ¿por qué guardaron silencio durante todo este tiempo?, ¿realmente tienen pruebas de ello?


Tal vez los amigos de la estrella deban revisar su historia. El propio Víctor Raúl Haya de la Torre y Armando Villanueva del Campo tuvieron acusaciones de vínculos con el narcotraficante Carlos Lamberg. Aunque ahora lo reclamen, la transparencia no parece ser su mejor virtud.