Cuentas pendientes
Fecha: 2017-09-09 22:11:22
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Deberíamos preguntar ¿Qué hubiera pasado si la dirigencia del SUTEP mostraba unidad y cohesión, lejos de los últimos apetitos que cegaron su lucha? Los resultados serían más desastrosos de lo que se muestran en el aspecto político por la nula capacidad de previsión, debilidad y lenta reacción del Ejecutivo y en el tema social por qué, aunque no quieran aceptarlo en el Ministerio de Educación, este ya es un año académico perdido para escolares; técnicamente miles de estudiantes deberían repetir el año para garantizar el cumplimiento del currículo. Aceptarlo sería admitir un fracaso pero es un deber.


Las decisiones pesan y las acciones son una suerte de estigma para los gobernantes y no solo la huelga de maestros cobró con sangre la impericia de PPK, también el proceso de reconstrucción con cambios donde el velo de corrupción que salpicó a esta gestión minaba cada iniciativa.


El desgaste cual quinto año de gobierno, no solo se centra en la imagen presidencial. Una expectativa muy alta a un deficiente ritmo de trabajo cuesta caro en un país con enormes deudas sociales y donde el asistencialismo se fortaleció a raíz de los desastres por el Niño Costero.


PPK bate un récord que ni el imaginaba: un descenso acelerado que no se veía ni en los peores momentos de otros mandatos, sazonado por una oposición que arrincona a cuanto Ministro se cruce. También cuestan los errores propios que reveló desde el inicio cuando se presentó como un gobierno que no sabía dialogar; lo que debió ser su fortaleza terminó como una bomba de tiempo.


Hoy casi ningún sector del Gobierno es destacado desde la opinión pública; todos parecieran presagiar un final adelantado, que tampoco le dará carta blanca a una oposición que se desluce por su exacerbada consigna partidaria.


El marco de este-por decir lo menos- triste momento gubernamental es la frágil representación congresal y partidaria de PPK, que dinamita el gobierno por dentro, generando un cisma que saca lustre al lado más vulnerable de las organizaciones políticas con un líder que simplemente se deja llevar por la corriente.