Sin futuro
Fecha: 2017-09-30 23:42:26
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El Congreso tiene el llamado popular de lavarle la cara a los procesos electorales;pero hoy se luce por redefinir la agenda de la reforma electoral a su antojo y propone la exclusión de movimientos provinciales y distritales para los próximos comicios.


Si confiáramos en su buena intención diríamos que se trata de evitar a mercenarios políticos que alquilan o venden candidaturas con débiles organizaciones que solo nacen para una elección, pero tratándose de una fuerza política con antecedentes de legislar a su conveniencia, podríamos deducir que se pretende engordar de poder a los partidos nacionales y devolverles de alguna manera la hegemonía que perdieron el 2014 donde tuvieron un duro revés.


Este remedo de solución pretende asegurar presencia política a la, todavía, las fuerzas políticas del país; darle algunas regiones, unas cuantas provincias y distritos para ser reductos de la campaña del 2021. Calculada proyección, astuta;pero igual de siniestra.


¿Qué futuro nos garantizan los partidos tradicionales o los movimientos regionales que en poco tiempo ostentan una peligrosa pericia política? Seis organizaciones nacionales reciben financiamiento de la ONPE pero nada asegura que los cuatro millones y medio que el Estado le da a Fuerza Popular o el millón que recibe APP para capacitación e investigación repercutan en la calidad o nivel de sus propuestas.


Los líderes de estos partidos que instauran su hegemonía en la política nacional tienen pasivos que aún arrastran. Un líder que se libra de cuanto proceso tiene al frente, con envidiable fortuna en las salas judiciales –usando también la figura de la prescripción en uno de sus casos por plagio– o una lideresa que acudirá por presión a la Comisión Lava Jato dirigida por sus subordinados ¿Se imaginan el tipo de preguntas que recibirá Keiko Fujimori?


En la otra vereda tenemos a un expresidente que en un tuit reconoce a los presos y prófugos políticos menos al líder fujimorista encarcelado hace más de una década.Esos son los partidos que pretenden instaurarse como las primeras opciones electorales el próximo año. Sí así van sus líderes; Dios nos coja confesados.