En Cataluña
Fecha: 2017-10-03 19:54:51
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“Hay colegios en mi ciudad donde han entrado las fuerzas de seguridad, tengo amigas que han estado allí y han narrado lo sucedido. Estamos todos consternados por la brutalidad con la que han actuado los policías contra el pueblo.  No han tenido ningún tipo de miramientos y han agredido mujeres, ancianos y jóvenes, con odio"


Con estas palabras, que trasuntan indignación, una buena amiga, que vive muchos años en Barcelona, da cuenta de la violenta represión que ha desplegado la policía en muchos colegios electorales en los que desarrollaba el referéndum convocado de forma unilateral por el Gobierno de Cataluña -suspendido por el Tribunal Constitucional- para que los ciudadanos se manifestaran acerca de si optaban por seguir siendo parte del Estado o español o por la independencia.


Cataluña, cuya capital y ciudad más poblada es Barcelona,  es una de las 17 comunidades autónomas que conforman el Estado español, a partir de la vigencia de la Constitución  de 1978, hija del proceso político que marcó el retorno a la democracia, luego de casi 40 años de dictadura franquista.


Pero más allá de las consideraciones constitucionales y legales, Cataluña es una nación, es decir, un conjunto de personas unidas por lazos sanguíneos, históricos, étnicos y culturales; y por dos elementos integradores: el idioma y el deseo de construir un futuro compartido. Para decirlo en términos muy sencillos, la inmensa mayoría de habitantes de Cataluña  se sienten catalanes antes que españoles.


Los resultados del referéndum de la discordia son contundentes: el 90% de catalanes que acudieron a votar (aproximadamente el 42% del total de votantes) optaron por la independencia, lo que plantea un escenario sumamente complejo para el gobierno de Rajoy, que tendrá que recurrir al diálogo y las concesiones. Se anuncian huelgas y ese extiende el rechazo internacional al uso abusivo de la fuerza, por parte de las fuerzas del orden,  del que dan cuenta las imágenes que han sido replicadas por medios de prensa, digitales y convencionales, en todo el mundo. Un diario francés lo ha resumido así: “Rajoy ha perdido la batalla de las imágenes”.