Publicado: 17/07/2017
Fundéu BBVA: recomendaciones en el uso de superlativos
Fundación patrocinada por la Agencia Efe y el BBVA, y asesorada por la RAE explica el uso de superlativos en el español.
Fundéu busca impulsar el buen uso del español en los medios de comunicación.

Algunos adjetivos en español admiten dos formas superlativas diferentes: así, fuerte puede formar fuertísimo, considerado popular, y fortísimo, y pobre da lugar tanto a pobrísimo como a paupérrimo.


En los medios de comunicación se encuentran ejemplos como «Imágenes fuertísimas y una campaña contra las letras machistas del reguetón», «Tras el fortísimo choque, la mujer de 26 años falleció en el acto», «El juego desplegado fue pobrísimo» o «10 goles en 75 partidos es un bagaje paupérrimo para un delantero del Valencia», todos válidos.


El Diccionario de la lengua española señala que el adjetivo fuerte puede presentar dos superlativos: el regular fuertísimo, considerado popular o conversacional según la Gramática, y el irregular y culto fortísimo. Del mismo modo, a partir del adjetivo pobre se forman los superlativos pobrísimo y la variante culta paupérrimo.


La Academia recoge otros dobletes similares, como ocurre con los adjetivos cierto, antiguo o reciente, entre otros, cuyos posibles superlativos son ciertísimo o certísimo, antiquísimo o antigüísimo, recientísimo o recentísimo, nuevísimo o novísimo, lejísimos o lejísimo, respectivamente.


Se recuerda que, si bien la mayoría de los adjetivos forman el superlativo con el sufijo –ísimo, los que utilizan el sufijo -érrimo parten de un adjetivo que incluye la letra erre en la última sílaba: libre/libérrimo, negro/nigérrimo (también es válido y más frecuente negrísimo), mísero/misérrimo…