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Golpe al bolsillo y efecto discutible
Autor: - Fecha: 2018-05-16 15:49:34
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@WebLaIndustria


El gobierno no sabe cómo recaudar más y, en vez de trabajar a mediano plazo por la ampliación de la base tributaria en un país donde pocos pagamos impuestos, prefiere afectar el bolsillo del consumidor a través de las anunciadas medidas que ayer se tradujeron en la publicación de Decretos Supremos del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), disponiendo el aumento del Impuesto Selectivo al Consumo (ISC) a bebidas alcohólicas, cigarrillos, combustibles y vehículos. 


Las medidas eran necesarias, sí, pero no por cuestiones tributarias, sino porque en todos los países se suele gravar con altos impuestos a este tipo de productos, para desalentar su consumo. 


El Estado gasta mucho dinero y desvía valiosos recursos en los tratamientos médicos de las personas cuya salud desmejora debido al consumo de productos. Pero lo curioso es que en el Perú nunca se ha retraído la demanda de productos de consumo habitual como los cigarrillos, las gaseosas y las bebidas espirituosas. 


Un carro, una motocicleta, son productos de los que población mayoritaria prescinde. El problema se ejemplifica con lo que ocurre en el sector de los licores y otras bebidas alcohólicas. 


Muchas de esas bebidas ingresan al Perú a través de las fronteras sur y norte, son por tanto contrabandeadas y, en consecuencia, no se puede garantizar su calidad. 


Dentro del propio país se fabrica licor de dudosa calidad y el consumidor peruano bebe mucho trago  ‘bamba’  elaborado clandestinamente, o bebidas alcohólicas tradicionales como la chicha, el llonque y el cañazo, que conjuntamente con los otros, alcanzan el 30 por ciento del consumo. 


Lo que ocurrirá con esta subida del ISC, es que los precios altos llevarán al peruano no a reducir su consumo, sino a ver la posibilidad de comprar productos de mala calidad que atentarán contra su salud. Igual sucederá, con seguridad, con los cigarrillos y las gaseosas. 


Subirá el precio pero el fumador no reducirá su consumo de tabaco; como tampoco se dejará de comprar y beber gaseosas. Hay, al igual que el licor, cigarrillos y gaseosas que la gente conoce y adquiere a sabiendas de lo que compra.